sábado, 23 de junio de 2007

jueves, 14 de junio de 2007

AMATE Y VALORATE

Ámate y valórate: Recuerda que uno no puede amar sanamente si no se ama a sí mismo primero. Debes descubrirte, aceptarte completamente e independizarte. Gozar contigo. Nadie puede dar lo que no tiene, así que lo principal es amarnos a nosotras mismas, recuerda que Dios dijo “Amaras a tu prójimo COMO A TI MISMO”, así que debemos aprender a amarnos y aceptarnos como somos, con defectos y virtudes. Somos únicas, Dios nos creo y rompió el molde.

Eres la única responsable de ti: Nadie es víctima de la mala suerte, ya que todo es acto y consecuencia. Sólo tú permites que te dañen y que no te valoren. Sólo tú escoges lo que quieres para tu vida. La responsabilidad es vital para ser feliz. Alguien dijo: Eres libre de tomar tus decisiones, pero no eres libre para escoger las consecuencias, si tomas decisiones correctas no tendrás de que arrepentirte después, dejemos de echar la culpa a otros, de sentirnos las eternas victimas como en las telenovelas. No permitamos que nos dañen y lastimen, ante toda cosa guardada, guarda tu corazón.

Independízate: Aprende a apreciar el estar contigo. No necesitas pegarte a nadie para pararte en tus dos pies y hacer sonar tus tacones. La plenitud proviene de ti, no puedes entregársela otro. Pero sobre todo recuerda que tu dependencia viene de un ser superior.. Porque depositar tu confianza y vida en seres humanos que fallamos muy seguido, es mejor depositar tu fe y confianza en AQUEL QUE Nunca falla y siempre estará ahí. Disfruta Tus momentos en comunión con El. Y sientete libre, no necesitas a un hombre o mujer para sentirte realizado, en primer lugar debes realizarte tú misma, para después compartir tu vida con otra persona. Para complementarse no para mimetizarse.

Reflexiona: Es necesario reflexionar sobre tu propia vida y tener claro que la prioridad no es una relación sino uno mismo. Evalúa los pasos recorridos hasta hoy..Coloca en la balanza las ganancias y las perdidas. Ordena tus prioridades. Nunca es tarde para cambiar, solamente los cobardes temen hacerlo, porque prefieren la comodidad de sus hábitos y conductas repetitivas aunque sean dañinas, Nunca es tarde para recomenzar…Dios siempre nos da lo que muchas veces nos negamos: OTRA OPORTUNIDAD.

ESPERANZA

cuando llegamos al final de nuestras fuerzas, cuando hemos tratado de todo y bajamos los brazos, es cuando el Señor te dice: Ahora empiezo yo, con mis fuerzas y no las tuyas. Hay una esperanza, hay un camino y es Jesús!